PASO DE PALIO Y VARALES, TULIPAS Y CANDELEROS…

Publicado en marzo 26, 2024, 10:49 am

Paso de palio y varales, tulipas y candeleros, vamos a hacer una cofradía que recorra en el mundo entero. Desde Jerez a la India, desde la India hasta el cielo, con cien cañones por banda y doscientos costaleros. Si… Cien cañones por banda, porque hay que prender fuego. Fuego en los corazones, el fuego del Evangelio.

Hoy la gente está muy fría, ya no quieren ir al cielo, no se nos olvide señores, que aún existe el infierno… Y esto es Dogma de Fe, aunque quieran esconderlo.

Paso de palio y varales, tulipas y candeleros, vamos a hacer una cofradía, que recorra el Evangelio.

La existencia del infierno es dogma de Fe (definida en el Concilio IV de Letrán)

Quien da sentido a las cofradías es Jesucristo. De hecho, sin entender la Biblia, las cofradías se convierten en un mero espectáculo de arte popular. ¿Y qué es el arte? El arte es el reflejo de la esencia divina. Esencia divina que Dios transmite al hombre porque el hombre fue creado a imagen y semejanza de Dios. Pero para que el artista haga verdadero arte y su obra no se convierta en hartazgo… No tiene nunca que perder la perspectiva de que tiene que alinearse con el creador del arte. Por el arte se llega a Dios, o mejor dicho, el arte es la cualidad de crear cuando es Dios el que mueve la mano del artista, cuando se convierte en un poseído de Dios y no del demonio. Sí, porque el hombre no crea nada, solo descubre y transforma, el único creador es Dios a través del que desarrolla el arte. Nuestro pueblo creció en la Fe, a través del arte plasmado en esas figuras que vemos por nuestras calles encima de esos pasos de Semana Santa. Pero todo eso, fue obra de aquellos artistas que no solo eran artesanos, sino que conocían la esencia profunda de los Evangelios y se dejaron poseer por ellos. Los grandes artistas desarrollan las obras, las gentes sencillas las disfrutan y se nutren de manera espiritual de ese mensaje bíblico o catequesis gráfica… Y no faltará nunca, quien critique todo eso. De la Fe al arte y del arte a Dios desde el mismo Dios. Pero cuando el arte se desengancha de la verdad de Cristo que ha quedado grabada a fuego en los evangelios… De la misma manera que avanzó retrocede (también la poesía y los pregones son ese arte). Ese retroceder, ese camino de regreso a lo salvaje, es paulatino, lento, aunque más rápido que cuando subía a Dios, porque es más rápido caer que elevarse. Ese arte que conectado a la verdad de Dios ascendía hacia los cielos, termina rebajándose a popular. Rebajarse a lo popular no es malo cuando la intención es elevar lo popular a Dios, cuando va en subida. Pero no cuando va en bajada. Después continua su bajada a mundano, más tarde a chabacano y al final desaparece. Por eso muchos solo ven “muñecos” en los pasos de Semana Santa, porque no entienden el arte que hay tras esos “muñecos”. Por eso hoy día, una obra de arte puede ser un inodoro o un plátano pegado a un lienzo, porque el arte ya no es lo que nos eleva a Dios, sino lo que ciertos poderes potencian como arte.

Paso de palio y varales, tulipas y candeleros, vamos a hacer una cofradía, que forme en la Fe a nuestro pueblo. Sí, que forme en la Fe a nuestro pueblo, porque para deformarla, hay ya muchos pregoneros. Pregoneros emocionales, que hacen de lo malo bueno, que no han leído la Biblia, que obedecen a su ego, que no leen el Catecismo y son de lo políticamente correcto. Y que por desgracia a veces, son hasta del mismo clero.

Gálatas 1-8: Pero aun cuando nosotros mismos o un ángel del cielo os anunciara un evangelio distinto del que os hemos anunciado, ¡sea anatema!

Isaías 5: ¡Ay, los que llaman al mal bien, y al bien mal; que dan oscuridad por luz, y luz por oscuridad; que dan amargo por dulce, y dulce por amargo!

 La verdad viene de Cristo, se encuentra en los Evangelios, y para los que no los comprenden, el Catecismo es maestro…  En él está la doctrina de los Papas que murieron (de todo el magisterio consolidado en dos mil años de desarrollo doctrinal).

El Catecismo de la Iglesia Católica es la exposición de la fe de la Iglesia y de la doctrina católica, iluminadas por las Sagradas Escrituras, la Tradición apostólica y el Magisterio eclesiástico

Paso de palio y varales, tulipas y candeleros, vamos a hacer una cofradía que enseñe la verdad al pueblo. Aunque nos cueste la vida, aunque nos tachen de lerdos, aunque se nos echen encima, por decir lo que creemos. Pero creamos en Cristo, tenemos que obedecerlo, y no decir lo contrario aunque nos cueste el desprecio.

Proverbios 30-5-6: Probadas son todas las palabras de Dios; él es un escudo para cuantos a él se acogen. No añadas nada a sus palabras, no sea que te reprenda y pases por mentiroso.

Deuteronomio 4-2: No añadiréis nada a lo que yo os mando, ni quitaréis nada; para así guardar los mandamientos de Yahveh vuestro Dios que yo os prescribo.

La Fe es un regalo que nos hace la razón. Esto quiere decir, que la Fe es verdadera cuando está fundamentada en la razón. Lo que ocurre es, que muchas veces las razones son complicadas de explicar, y para no privarse de los beneficios de esas razones, mientras se desconocen, la Fe nos orienta en el camino a seguir. Juan Pablo II decía, que nuestra doctrina católica, es como un pájaro en el que un ala es la Fe y otra la Razón. Y Chesterton decía, que cuando entraba en Misa, se quitaba uno el sombrero no la cabeza. Resumiendo: Que todo lo que dice la doctrina Católica asentada (la que ya pasó los filtros de la historia, la que está en el Catecismo explicada), no se puede contradecir con La Verdad, La Razón y La lógica. Y cuando la FE DICE ALGO, SIEMPRE ES POR ALGO RAZONABLE Y DEMOSTRABLE. Podemos mencionar muchos pasajes bíblicos que hablan sobre la homosexualidad. Pero todos, están concentrados en el punto 2357 de nuestro Catecismo. Como ya hemos dicho, la Fe es un adelanto que nos hace la razón, y, por lo tanto, aquí expondremos algunas razones lógicas y científicas, explicando, el porqué lleva razón el catecismo. Y porque es tan peligroso, propagar ideas anticristianas a los sencillos. Porque las cosas no son como empiezan, sino como acaban.

Es una obviedad científica que se es hombre o mujer desde antes del nacimiento, y que el sexo no lo determina el gusto, sino que es una condición inherente al ser humano, ante la cual no se tiene derecho a voto. Por otro lado, «razón» es la capacidad que tiene la mente humana para relacionar ideas o conceptos y establecer conclusiones. Cuando detrás de una idea no hay una cadena de razones que la expliquen, y su fundamento solo es dirigido por el gusto, por el capricho o por la atracción, estamos hablando de una «ideología» («visión», en términos clásicos).

Toda persona tiene asignado un sexo antes de nacer, y este sexo se fundamenta en un ADN único, con todas las características masculinas o femeninas; y eso, desde el mismo momento de la concepción. Características que van más allá de la misma muerte.

Por mucho tiempo se pensó que la orientación sexual (es decir, la homosexualidad) era una condición del ser humano, equivalente al sexo «hombre-mujer» o a la raza o al color de piel. En función de este pensamiento se hicieron muchas interpretaciones. Y así como se luchó por la libertad de la gente de color y más tarde por la mujer (con mucha razón en ambos casos), ahora tocaba luchar por la emancipación de los homosexuales.

Es una realidad científica que se es hombre o mujer desde la concepción hasta la muerte y después de la muerte. No en vano, analizando unos huesos de más de 1.000 años se puede determinar sin lugar a error, si pertenecieron a un hombre o una mujer. El órgano sexual no es solo el que determina nuestra sexualidad, sino que esa huella está impresa incluso a nivel cerebral. Cada aspecto del ser humano certifica su sexo, ya sea masculino o femenino. El sexo es inmutable.

Sin embargo, la orientación sexual (según la define la psicología) es solamente una atracción, un gusto. Podríamos decir entonces, que de la misma manera que existen orientaciones sexuales, existen también gastronómicas, deportivas e incluso existe la atracción por personas que huelen de determinada manera. Por lo tanto, si a alguien no le gusta el fútbol, no es «fútbol-fóbico», o si no le gusta la tortilla, no es «tortillo-fóbico», etcétera. Por esa regla de tres, si a alguien no le gustan los hombres, no es homofóbico. En consecuencia, los gustos, las atracciones, los sentimientos… no deben de ser protegidos ni promovidos por la ley, ya que pertenecen a la esfera profunda del ser humano y son de ejecución libre, para bien o para mal. La orientación sexual es un gusto y el sexo es lo que uno es. Michel Foucault se equivocaba cuando afirmaba:

“La homosexualidad no es un deseo, sino algo deseable, por lo tanto, debemos insistir en llegar a ser homosexuales. Es muy difícil establecer barreras a la edad del consentimiento sexual, porque puede suceder, que sea el menor con su propia sexualidad el que desee al adulto”.

No se trata aquí de analizar las causas de la AMS (atracción al mismo sexo), sino de aclarar conceptos y que cada cual interprete según su capacidad y libertad.

Por otro lado, el término «género» es un concepto gramatical que se emplea para determinar si un sustantivo es masculino o femenino. Los sustantivos son palabras que designan elementos materiales o inmateriales que hay en la realidad (por ejemplo, “el libro”, “la mesa”) o que son construcciones del pensamiento (como “el tiempo”, “la libertad”). Luego podríamos concluir que, «género» es la manera en que el ser humano determina las cosas, y «sexo» es la manera en que la naturaleza determina al ser humano.

Dicho lo anterior, podríamos definir a la ideología de género como; “Conjunto de ideas anticientíficas que, con fines políticos, o no, desvinculan el sexo de su componente natural y lo reducen meramente a su componente cultural”. Esto no quiere decir que el aspecto cultural no tenga ninguna influencia en los comportamientos sexuales o gustos, pero indudablemente tiene mayor peso la carga genética que la carga cultural.

El doctor John Money (psicólogo neozelandés especializado en sexología emigrado a los Estados Unidos después de la Segunda Guerra Mundial) fracasó rotundamente en el intento de experimentar con un ser humano la teoría de que el sexo solo es cultural. Money amputó el pene a un niño de corta edad, al cual habían dañado al practicarle una operación. Convenció a los padres de dicho niño (familia Reimer), de que podrían transformarlo en niña, aprovechando la circunstancia de que era pequeño y no era consciente del sexo que portaba. Los padres accedieron, y todo terminó de manera muy trágica, ya que “la niña”, a pesar de que no sabía que había nacido niño, nunca asumió el cambio.

VerCaso Reimer

Tenemos también el testimonio de Sandra Mercado. Tiene 35 años (a día de hoy algunos más), y vive en Castellar del Vallés (Barcelona). Nació hombre (y lo será siempre) y en plena adolescencia se empezó a sentir mujer, y comenzó con el proceso de cambio de sexo. Le practicaron una vaginoplastia y empezó a hormonarse. Ahora se arrepiente de haber puesto en marcha este proceso y proclama que fue un error acometerlo. Dice textualmente: “La biología no se puede cambiar, estoy volviendo a abrazar mi homosexualidad y mi biología, aceptando los complejos”.

Sandra denuncia los efectos secundarios de la hormonación, y así nos los describe: “Aumento de peso increíble, ansiedad (en su caso crónica), depresión y trombosis. Pueden dar ictus o infartos. Sufría mucho de retención de líquidos, várices, pesadez, inflamación estomacal (también crónica). Con la vaginoplastia estás encadenada a la hormonación de por vida, ya que no tengo hormona biológica en el cuerpo. Según la endocrina, si no me hormono puedo sufrir osteoporosis o degeneración muscular”.

Sandra sufrió una estenosis, que es la inflamación del conducto urinario. Esto la hacía sufrir terribles dolores y tenía que combatirlos con antiinflamatorios. Estuvo así durante más de un año.

Sandra nos cuenta que conoce muchos casos de transexuales que se arrepienten igual que ella y que ha visto muchas barbaridades. Comenta lo siguiente: “Un conocido se operó cuatro veces porque se le cerraba la vagina, por eso estás siempre con dilatadores; el cuerpo detecta un hueco donde no debía de haberlo y lo intenta cerrar”.

Sandra comenta que la transexualidad fue un invento del siglo XVIII para homosexuales que rechazaban su homosexualidad. También denuncia que ningún cirujano la avisó de las consecuencias, y que muchísimos transexuales continúan con disforia tras multitud de operaciones. Dice que en este cuento “no hay final feliz”, que el problema es mental y es un camino que no tiene fin. Hace un año que comenzó su vuelta atrás.

También apunta a que no existen psiquiatras que ayuden a aceptar la disforia y que la mayoría los empujan a «transicionar». Que en el caso de que alguno quiera ayudar en el sentido contrario, puede ser despedido según las leyes de transexualidad.

Los falsos sastres que quieren vender el traje de la transexualidad han conseguido penar con la etiqueta de «homófobo» (miedo al homosexual) a todo aquel que se atreva a pensar en la dirección opuesta. Esta multinacional del traje se ha empeñado en que tan solo se puede vestir un modelo. Siguiendo su propia lógica, habría que llamarlos «heterófobos». Creen que es normal que un homosexual quiera transicionar hacia el sexo contrario… pero consideran un delito que un homosexual quiera transicionar hacia su sexo genético.

Véase caso Sandra Mercado

Es una evidencia que la naturaleza determina los sexos con mucha rotundidad, nunca se deja de ser lo que la genética ha impuesto desde el nacimiento. Por lo tanto, las personas no tienen género, ya que una persona no es un bolígrafo ni una goma de borrar. Se puede sentir gusto por el mismo sexo, pero un gusto no determina el sexo de una persona. Por desgracia, la nueva dictadura cultural nos quiere imponer algo que hace 100 años hubiese sido impensable (que un hombre se puede convertir en mujer o viceversa), y lo eleva aún más cuando también intenta imponernos el matrimonio homosexual. Benedicto XVI llego a decir en una entrevista llevada a cabo por el periodista Peter Seewald lo siguiente:

“El credo del Anticristo castiga con la excomunión social a quienes no se adhieran a él. Hace cien años a todo el mundo le hubiera parecido absurdo hablar de matrimonio homosexual. Hoy todo el que se oponga queda excomulgado socialmente”.

Yo correré ese riesgo con este artículo. Porque, aunque pecador, no pienso descender al abismo de la locura, primero poniéndome en contra de Dios (“NON SERVIAM”) y segundo, poniéndome en contra de la Ley Natural… negando algo tan evidente, como que el hombre es hombre y la mujer es mujer.

Paso de palio y varales, tulipas y candeleros, solo busco la verdad y la defiendo con celo. Si estuviese equivocado, solo espero consejo, pero hay que demostrar las cosas, desde la verdad del Evangelio.

Mateo 5-11-13: Bienaventurados seréis cuando os injurien, y os persigan y digan con mentira toda clase de mal contra vosotros por mi causa. Vosotros sois la sal de la tierra. Mas si la sal se desvirtúa, ¿con qué se la salará? Ya no sirve para nada más que para ser tirada afuera y pisoteada por los hombres.

Corresponsal de España

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